Esta obra, que ha sido llamada «pequeño libro de oro», marca un hito indesplazable en el decurso del pensamiento político y social, del que es sin duda un clásico. Porque clásico no es sólo lo creado en una cierta época pasada, sino lo que resiste, sin marchitarse, el paso del tiempo.
El entonces y allí de la futuridad antinormativa
«Lo queer aún no ha llegado. Es una idealidad. Dicho de otro modo, aún no somos queer. Quizá jamás toquemos lo queer, pero podemos sentirlo como la cálida iluminación de un horizonte teñido de potencialidad. El futuro es el dominio de lo queer.