Devenir obra de arte

Editorial
Año de publicación
2023
Páginas
104
Encuadernación
Rústica con solapas
La historia moderna es una historia de estetizaciones, y cada estetización plantea una demanda de protección. Estetizamos y queremos proteger casi todo, incluyendo la Tierra, los océanos, la atmósfera, especies raras de animales y plantas exóticas. Los humanos no son la excepción. También se presentan como objetos de contemplación que merecen admiración y cuidado. Durante el siglo XX, artistas e intelectuales lucharon por el derecho soberano de exhibirse en sociedad a su manera: convertirse en obras de arte creadas por ellos mismos. Hoy todo el mundo tiene no solo el derecho, sino también la obligación de practicar el autodiseño. Somos responsables por el modo en que nos mostramos ante los demás, y no podemos deshacernos de esta responsabilidad estética. Sin embargo, sostiene Groys, no somos capaces de controlar nuestra imagen. La producción de nuestros cuerpos públicos es un proceso colectivo que no depende exclusivamente de la propia voluntad....Leer más
La historia moderna es una historia de estetizaciones, y cada estetización plantea una demanda de protección. Estetizamos y queremos proteger casi todo, incluyendo la Tierra, los océanos, la atmósfera, especies raras de animales y plantas exóticas. Los humanos no son la excepción. También se presentan como objetos de contemplación que merecen admiración y cuidado. Durante el siglo XX, artistas e intelectuales lucharon por el derecho soberano de exhibirse en sociedad a su manera: convertirse en obras de arte creadas por ellos mismos. Hoy todo el mundo tiene no solo el derecho, sino también la obligación de practicar el autodiseño. Somos responsables por el modo en que nos mostramos ante los demás, y no podemos deshacernos de esta responsabilidad estética. Sin embargo, sostiene Groys, no somos capaces de controlar nuestra imagen. La producción de nuestros cuerpos públicos es un proceso colectivo que no depende exclusivamente de la propia voluntad. Hacemos libros y obras de arte, diseñamos sitios web y cuentas de Instagram. Junto con ello, se están creando de forma permanente documentos, fotos, videos y copias de correos electrónicos que son extensiones de nuestros cuerpos y constituirán los cadáveres públicos destinados a sucedernos en un más allá material que no se detiene con la muerte. Entre la reflexión sobre las prácticas estéticas contemporáneas y la crítica de Internet, y a través de un ejercicio que contrapone la finitud del tiempo biológico con la temporalidad trascendente de la obra de arte y los mecanismos de inmortalización de la cultura digital, Boris Groys continúa con este volumen redefiniendo la dimensión ontológica de nuestra experiencia cotidiana. Leer menos
Título
Devenir obra de arte
ISBN
9789874862389
$340.00
Boris Groys (1947, Berlín) estudió filosofía y matemáticas en la Universidad de Leningrado. Trabajó como asistente científico en diversos institutos universitarios entre 1976 y 1981, entre ellos el Instituto de Lingüística Estructural y Aplicada de la Universidad de Moscú....Leer más
Boris Groys (1947, Berlín) estudió filosofía y matemáticas en la Universidad de Leningrado. Trabajó como asistente científico en diversos institutos universitarios entre 1976 y 1981, entre ellos el Instituto de Lingüística Estructural y Aplicada de la Universidad de Moscú. Teórico y crítico de arte, activo miembro de los círculos de intelectuales y artistas inoficiales de Leningrado y Moscú bajo el régimen soviético, tuvo que emigrar en 1981 a Alemania, donde comenzó a publicar sus trabajos y a trabajar como docente en la Universidad de Münster. Desde 1994 es catedrático de Filosofía, Teoría del Arte y de los Medios de Comunicación en la Hochschule für Gestaltung de Karlsruhe. Miembro de la Asociación Internacional de Críticos de Arte (AICA), fue Rector de la Academia de Bellas Artes de Viena y ha sido profesor visitante en las universidades de Philadelphia, Pennsylvania, y la UCLA, entre otras, además de Global Distinguished Professor of Russian and Slavic Studies en la New York University. Entre su producción, ampliamente vertida a otras lenguas, cabe destacar, además de sus colaboraciones en revistas y catálogos, Gesamtkunstwerk Stalin (1988), Zeitgenössische Kunst aus Moskau (1991), Die Erfindung Russlands (1995), Logik der Sammlung y Kunst-Kommentare (ambos de 1997) o Topologie der Kunst (2003), así como el Audio-CD In Namen des Mediums (2004) o Das kommunistische Postskriptum (2006). Ha editado, entre otros textos, los escritos de la vanguardia rusa en Am Nullpunkt. Positionen der russischen Avantgarde (2005). En 1991 y 1996 publicó, respectivamente, dos libros de conversaciones con Ilya Kabakov (Kunst des Fliehens y Die Kunst der Installation). Junto a su actividad como ensayista, crítico de arte y comisario de exposiciones (entre otras, la célebre “Traumfabrik Kommunismus. Die visuelle Kultur der Stalinzeit”, Frankfurt, 2004), Boris Groys ha trabajado también como artista: suyos son ensayos fílmicos e instalaciones como Iconoclastic Delights (2002) o The immortal Bodies (2008). Después de Sobre lo nuevo ( 2005). Leer menos

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