Dorothee Dauber nació en 1957 en Stuttgart. Actualmente es traductora e intérprete de chino y de italiano. Ha trabajado en Alemania, Italia y Taiwán, además de impartir seminarios y cursos de chino, inglés, alemán, literatura clásica china, cultura china e interculturalidad, entre otros. Paolo Padoan nació en 1964 en Venecia. Cursó estudios de Sinología en Berlín. Fue profesor en Italia, Inglaterra, Alemania y Brasil y residió durante largos periodos de tiempo en China. Actualmente está desarrollando un nuevo método del aprendizaje del chino y su escritura.
Madame d’Aulnoy, o Marie-Catherine Le Jumel de Barneville (Eure, c. 1650-París, 1705), fue poetisa y novelista, pero se la recuerda por introducir en la nobleza francesa el gusto por los cuentos de hadas. Entre sus obras destacan Contes de fées y Les Fées à la mode (de los que publicamos una selección), que alcanzaron tanta aceptación como los cuentos del propio Perrault. También escribió novelas sentimentales y unas memorias sobre las cortes de España (1690) e Inglaterra (1695), países en los que se refugió hasta recuperar el favor del rey tras ser descubierta su participación en una intriga palaciega. Pasó los últimos años de su vida en París, ciudad en la que mantuvo un salón muy frecuentado.
Guy Davenport (1927-2005). En 1961 se doctoró en Filosofía por la Universidad de Harvard con una tesis sobre Ezra Pound. Desde 1951 hasta 1991, Davenport fue profesor de inglés en prestigiosas universidades norteamericanas. Reconocido escritor de relatos, Guy Davenport es también poeta, ensayista, crítico literario, ilustrador y un notable traductor.
Entre sus publicaciones se cuentan libros de narrativa como 12 Stories (1997) y los poemarios Flowers and Leaves (1966) y Thasos ando Ohio (1985). Es autor de los ensayos The Geography and Imagination (1981) y Every Force Evolves a Form (1987). El libro A Balance of Quinces (1996) de Erik Anderson Reece reúne parte significativa de su obra como pintor e ilustrador.
Sin información disponible. Para información del autor Monique David-Ménard por favor contacte a Librería y Editorial Herder en Tehuantepec 50 Col. Roma sur México, D.F.
Sin información disponible. Para información del autor Luis Guillermo Davinson Pacheco por favor contacte a Librería y Editorial Herder en Tehuantepec 50 Col. Roma sur México, D.F.
Christoph Daxelmüller es catedrático de etnología en la Universidad de Ratisbona y colabora en la redacción del Lexikon des Mittelalters (Diccionario de la Edad Media), de la Enzylopädie des Märchens (Enciclopedia del cuento) y del Handbuch des europäischen Volksglaubens (Manual de creencias populares europeas).
Filón de Alejandría (griego Φίλων ὁ Ἀλεξανδρεύς; Alejandría, 15/10 a. C. – Alejandría, 45/50), también llamado Filón el Judío, es uno de los filósofos más renombrados del judaísmo helénico. Se sabe poco sobre la vida de Filón y, en general, la mayoría de los datos biográficos proceden de su propia obra, en especial de su libro autobiográfico Legatio ad Caium (Embajada a Cayo), así como del libro Antigüedades judías, de Flavio Josefo. El único dato de su biografía que puede fecharse con seguridad es su intervención en la embajada que los judíos alejandrinos enviaron al emperador romano Calígula para solicitar su protección contra los ataques de los griegos de la ciudad, y para rogarle que no reclamara ser honrado como un dios por los judíos. Esto tuvo lugar en el año 40. No se conocen las fechas exactas de su nacimiento ni de su muerte.
El pensamiento de Filón concilia la filosofía griega y el judaísmo, que intenta armonizar mediante el método alegórico, que toma tanto de la tradición exegética judía como de la filosofía estoica. Su obra no tuvo gran aceptación ni entre los judíos ni entre los griegos. Sin embargo, fue recibida con entusiasmo por los primeros cristianos, que llegaron a tenerle por uno de los suyos. Eusebio de Cesarea llegó a creer que los Therapeutae, un grupo de ermitaños judíos de vida ascética que habitaban en el desierto egipcio que Filón describe en De vita contemplativa, eran en realidad una secta cristiana. En el s XIX se cuestionó la falsedad de la obra. Después de demostrar que es auténtica, la cuestión sobre a qué religión pertenecieron estas comunidades, se resuelve afirmando su conexión con el monacato cristiano o bien negando que se trate de vida monástica. Otros autores sostienen que fueron monasterios pitagóricos.
San Clemente de Alejandría (Titus Flavius Clemens) fue el primer miembro de la Iglesia de Alejandría en recibir notoriedad además de ser uno de los más destacados maestros de dicha ciudad. Nació a mediados del siglo II y se estima que murió entre los años 211 y 216. Clemente no nació en Egipto como muchos han creído, sino en Atenas según narra el historiador Epifanio Escolástico (historiador del siglo VI) hacia el año 150. Tal información parece reforzada al constatar que Clemente contaba con una habilidad avanzada para escribir en griego clásico. Según los historiadores, los padres de Clemente de Alejandría eran paganos adinerados, de clase social alta. Clemente recibió una buena educación como se nota por el hecho de que a menudo hace referencia a poetas y filósofos griegos en sus obras. Viajó por Grecia, Italia, Palestina y finalmente Egipto, en busca de maestros cristianos. Al final llegó a Alejandría, la «ciudad símbolo» de ese cruce de diferentes culturas que se da en el helenismo.
Clemente fue alumno de Panteno -en quien reconocería haber encontrado el mejor de sus maestros-, administrador de la escuela de la catequesis de Alejandría. Cuando Panteno murió, Clemente fue su sucesor y por lo tanto tomó las riendas de dicha escuela. Uno de los estudiantes más famosos al cual educó Clemente fue Orígenes. Numerosas fuentes atestiguan que fue ordenado presbítero.2 Durante la persecución de Septimio Severo, en 202-203, Clemente abandona Alejandría y tuvo que buscar refugio en Cesarea junto al obispo Alejandro, quien era obispo de Flaviada en Capadocia (Alejandro se convertiría luego en el obispo de Jerusalén). Clemente murió poco antes del 215 (vivió en Capadocia esos últimos años).
La amplia cultura pagana de Clemente no fue borrada por su encuentro con el cristianismo. Los filósofos gentiles, Platón en especial, se hallaban según él en el camino recto para encontrar a Dios; aunque la plenitud del conocimiento y por tanto de la salvación la ha traído el Logos, Jesucristo, que llama a todos para que le sigan. Éste es el tema del primero de sus escritos, el Protréptico o «exhortación», una invitación a la conversión.
A los que se deciden a seguir a Cristo, Clemente dedica la segunda de sus obras, el Pedagogo, el «preceptor». Trata de la obra educadora y de situaciones de la vida ordinaria en Alejandría. Esta misma idea aparecerá en su tratado Quis dives salvetur, «quién es el rico que se salvará», una homilía que comenta la escena evangélica del joven rico.
Numenio de Apamea fue un filósofo griego que vivió en Apamea en Siria y trabajó durante la segunda mitad del siglo II. Era pitagórico y precursor del neoplatonismo. Parece ser que tomó a Pitágoras como su mayor autoridad, mientras que al mismo tiempo sigue principalmente a Platón. Llama a este último un «Moisés atenizante», con lo que compara a Platón con un Moisés helénico. Su principal desviación respecto a Platón es la distinción entre «primer Dios» y «demiurgo». Esto es probablemente debido a la influencia de filósofos judíos de Alejandría (especialmente Filón de Alejandría y su teoría del Logos). De acuerdo con Proclo (Comentario al Timeo, 93), Numenio mantenía que había una especie de trinidad de dioses, cuyos miembros designaba como «padre», «hacedor» y «aquello que es hecho», es decir, el mundo. El primero es la suprema divinidad o inteligencia pura; el segundo sería el creador del mundo; el tercero, el mundo. Sus obras fueron tenidas en gran estima por los neoplatónicos y Amelio (que era crítico respecto del gnosticismo) parece que escribió casi dos libros de comentarios sobre Numenio.
Apolodoro de Atenas (griego antiguo Ἀπολλόδωρος), Atenas, (c. 180 a. C.) -Pérgamo (119 a. C.), gramático, historiador y mitógrafo griego, también llamado Apolodoro el Gramático.
Nacido en Atenas, se estableció en Alejandría, donde fue alumno de Aristarco de Samotracia, y floreció (floruit) hacia el 140 a. C. Militó en la escuela filosófica de Epicuro. En el año 146 a. C. abandonó Alejandría y se estableció en Pérgamo. Falleció en 119 a. C.
Los antiguos le atribuyeron erróneamente un epítome de mitología en prosa titulado Βιβλιοθήκη, conocido como Biblioteca mitológica, donde se intentaban conciliar las distintas versiones que ofrecían de cada mito los poetas. La obra se ha conservado sólo en parte, pero es una de las fuentes principales para el estudio de la mitología griega. Al parecer se trata de una recopilación anónima hecha en realidad en el siglo I o II. A este Scriptor Bibliothecae (‘escritor de la Biblioteca’) se le suele llamar el «Pseudo-Apolodoro» para diferenciarlo de Apolodoro de Atenas. Otras referencias tradicionales simplemente indican «Biblioteca y Epítome».
Sí que fue autor de un tratado Sobre los dioses y un opúsculo sobre el Catálogo de naves inserto en la Ilíada que fue utilizado como fuente en la Geografía de Estrabón. Son importantes también unas Crónicas en versos yambos donde se establecía la cronología de la historia de Grecia desde la caída de Troya hasta el 144 a. C., porque allí aparecen datos únicos sobre los arcontes de Atenas. Escribió además varias obras de gramática y crítica.